Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

lunes, 30 de septiembre de 2013

Presentación de “JUDAS, EL HOMBRE AL QUE JESÚS LLAMABA AMIGO”


Este sábado día 28 de septiembre a las 19’00 horas el EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO presentamos junto a su autor Juan Ramón Junqueras su libro: “JUDAS EL HOMBRE AL QUE JESÚS LLAMABA AMIGO”. La presentación fue en el Local Iglesia Adventista de Sabiñánigo, calle Abad Banzo nº 2, donde la comunidad de hermanos adventistas nos abrió la puerta de par en par y nos acogió para que estuviéramos "TODOS JUNTOS".

Como resumen y testimonio de lo ocurrido, reproducimos a continuación el artículo de Mercedes Portella publicado el domingo 29 de septiembre en el Diario del Alto Aragón y a continuación una serie de fotografías ilustrativas de lo que fué el acto.


"Judas y Jesús se amaban pero tenían distintas ideas"

Juan Ramón Junqueras presentó su libro en Sabiñánigo

MERCEDES PORTELLA Diario del AltoAragón 29/09/2013
 SABIÑÁNIGO.- 

El periodista y escritor Juan Ramón Junqueras, de Zaragoza, presentó ayer en Sabiñánigo su libro "Judas, el hombre al que Jesús llamaba amigo". En el acto, que tuvo lugar en el local de la Iglesia Adventista, organizado por el Equipo Ecuménico Sabiñánigo, Junqueras dijo haber escrito sobre Judas porque está "un poco loco" y porque le gusta "ir contracorriente".

"Adoro a los perdedores de la Biblia porque creo que tienen más cosas que enseñarnos que los ganadores".

En cuanto a Judas, argumentó que este era "un hombre que amaba mucho a Jesús pero que malentendió los medios que tenia para atraer el Reinado de Dios. Judas se desorientó en los métodos porque creía en un acercamiento de ese Reinado de Dios a base de violencia y Jesús propagó que si te dan en una mejilla tienes que poner la otra. Podríamos decir que eran dos hombres que se amaban profundamente pero que tenían proyectos de vida distintos".

Acerca del libro, el autor reconoció que es "mejorable" y que en la segunda edición lo ha "enriquecido". Junqueras tiene otro proyecto entre manos que estará listo antes de que acabe el año, un libro que se titula "Diario de un cristiano impertinente", "cómo se enfrenta un cristiano con resabio al día a día", apunta.

En la presentación de ayer, a la que acudió el alcalde Jesús Lasierra, desde el Equipo Ecuménico, Antonio García, hizo un repaso de las actividades que habían organizado desde 2007, en las que en alguna ocasión ya se había contado con Juan Ramón Junqueras, y Daniel Vergara acercó al público la persona del autor. También se contó con la participación musical de la pianista Devora García.

Esta de Sabiñánigo ha sido la primera presentación pública del libro sobre Judas que, desde que vio la luz el pasado mes de julio, ya cuenta con dos ediciones, la primera se agotó nada más darse a conocer en las redes sociales. "Es una gracia inmensa porque mucha gente ha comprado el libro sin conocerme y esto lo percibo como un pequeño milagro", señaló Junqueras.

Antonio García del EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO, presentó el acto y dió la bienvenida al protagonista del mismo Juan Ramón Junqueras.

La presentación comenzó con la actuación de la joven pianista Débora García.

Intervención del Alcalde de Sabiñánigo D. Jesús Lasierra quien quiso acompañarnos y estar presente entre nosotros.

El pastor metodista Daniel Vergara, miembro del EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO, realizó una cariñosa biografía del autor y un breve anticipo del contenido del libro.

Público asistente a la presentación, Juan Manuel Fonseca y Eloy J. Torre del EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO acompañando al Sr. Alcalde D. Jesús Lasierra.

D. Carlos Pinedo, el pastor de la Iglesia Adventista de Sabiñánigo no quiso perderse el acto y además lo inmortalizó con su cámara.

Juan Ramón Junqueras en un momento de su deliciosa y magistral intervención.

Finalizaron las intervenciones con una preciosa y aplaudida actuación de Coro de la Iglesia Adventista de Sabiñánigo.

Juan Ramón, firmando y dedicando libros para todos los asistentes que se lo solicitaron.

Foto "de familia" el EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO junto al autor del libro Juan Ramón Junqueras y al Alcalde de Sabiñánigo D. Jesús Lasierra, a ambos agradecemos su compañía y dedicación.

Fotografías gentileza de:
Mercedes Portella
Federico Isábal
Antonio García


domingo, 29 de septiembre de 2013

Documento sobre ecumenismo de la Alianza Evangélica

La Alianza Evangélica Española ha preparado un documento en el que muestra su posición hacia la Iglesia Católica en cuanto al ecumenismo y el diálogo ecuménico.


El movimiento ecuménico actual debe recuperar su sentido original: coordinar esfuerzos entre las iglesias protestantes para evangelizar, opina la Alianza Evangélica Española.

El texto, titulado “Iglesia Católica, ecumenismo y diálogo”, explica en seis puntos las bases que marcan la actitud de esta entidad en la relación con la "Iglesia Católica Apostólica y Romana" (ICAR) al tratar el asunto de la unidad de la Iglesia.


LA UNIDAD DE LA IGLESIA

En primer lugar, la Alianza parte de “una realidad fundamental: la existencia de un único Dios en tres personas, y este Dios tiene una sola Iglesia”. Pero
 la Alianza no identifica a esta Iglesia como una institución, sino que la unidad de la Iglesia se basa “en la unidad de Dios en la trinidad”. Por tanto “la unidad y la santidad” son características que la Iglesia posee como reflejo “del Dios que se revela en la Biblia”.

La unidad de la iglesia “no se fundamenta en la creación de instituciones, sino que es una unidad sustentada en reflejar el carácter de Cristo y en vivir para la misión de Dios. Por ello no hay estructuras terrenales que sean una traducción perfecta de la Iglesia de Jesucristo”, mantiene la AEE.

Ante la cuestión de si una entidad o estructura puede señalarse como “la Iglesia de Jesucristo”, entiende la AEE que “es una cuestión que no lleva a ninguna respuesta”, dado que
 la pregunta “debe ser si nosotros como individuos pertenecemos a esa Iglesia y en qué medida nuestras Iglesias locales reflejan y forman parte de la Iglesia de Cristo”.


TRES TEMAS BÁSICOS

Una vez definida la unidad de la Iglesia,
 la AEE pone énfasis en tres temas “fundamentales” que se presentan al pensar “en el diálogo formal con la Iglesia Católica Romana” (ICAR).

Primero señala
 la cuestión de la “autoridad”. Considera que en la doctrina católica se afirma una autoridad equiparable entre “la Biblia y la tradición, expresada a través de los concilios y las declaraciones ex cátedra de los Pontífices Romanos”. Así, tanto “la interpretación autorizada de la Biblia y la tradición la realiza el magisterio de la ICAR”.

“Para los cristianos evangélicos”, en cambio, la autoridad “sólo está en la Biblia”, dice la Alianza. Las Escrituras “tienen la autoridad de marcar el rumbo de la Iglesia y ésta tiene que estar constantemente reformándose a la luz de dichas Escrituras”, expresa el documento, recogiendo uno de los lemas de la Reforma Protestante.

En segundo lugar
 se expone la diferencia en cuanto a “la cuestión de la salvación”.“Para los cristianos hay un problema esencial que es el pecado”, un “deterioro moral” que nos ha “alejado de Dios”. Para ello, Dios provee “la salvación”. Desde la perspectiva católica “la salvación es por gracia, pero hay un espacio para el mérito humano. Esa salvación se apropia por la fe, pero hay un espacio para las obras para alcanzar la salvación. Para los cristianos evangélicos, basados en la única autoridad de la Biblia, la salvación es algo que sólo Dios ha conseguido por la entrega de Cristo a la muerte en nuestro lugar”.

Esta diferencia se matiza claramente en el documento, explicando que
 la salvación “es una gracia y como tal, inmerecida, lo que significa que no hay intervención de méritos humanos. Sólo se apropia por la fe, sin el añadido de las obras. El papel de las obras en la vida cristiana es importante pero es sólo la respuesta agradecida a la salvación obtenida por Dios sin mérito ni participación alguna por parte del ser humano.Las obras son evidencia de la fe, pero no fundamento de la salvación”, añade la Alianza Evangélica.

El
 tercer aspecto temático que se señala como clave es “la cuestión de la mediación”.“Tanto católicos como evangélicos asumimos la necesidad de una mediación entre el Dios y el ser humano”, afirman. “Sin embargo, dentro de la ICAR la posición de Jesucristo, el Hijo de Dios, como mediador, es distintiva, pero no única”. Para la ICR “hay una gradación de mediaciones realizada por la Virgen María” y los santos. “Los cristianos evangélicos sostenemos la convicción, sobre la base de las Escrituras, de que la mediación de Cristo ante el Padre es única y no hay necesidad ni posibilidad de ninguna otra”, expone el documento.

Es por ello que
 la Alianza Evangélica Española considera que las diferencias ante estos temas “son de tal envergadura que prácticamente anulan las bases sobre las que edificar una relación de comunión espiritual” con la ICAR.


RECUPERAR EL ECUMENISMO HISTÓRICO

La Alianza Evangélica Española explica que no hay un rechazo per se al movimiento ecuménico, pero
 se apuesta por recuperar su sentido histórico inicial. “El movimiento ecuménico actual no se inició como una relación con la Iglesia de Roma, sino como una forma de relación entre sí dentro del movimiento protestante”, dice la AEE.

“El movimiento ecuménico
 surgió a mediados del siglo XIX con la creación de la Alianza Evangélica y tuvo expresiones clave como la Conferencia de Edimburgo de 1910, una respuesta a la necesidad de coordinar los esfuerzos misioneros de las diferentes denominaciones protestantes”, exponen, entendiendo que así como en aquel momento – un movimiento cuyo lema era “La evangelización del mundo en esta generación” - el ecumenismo debe recuperar este énfasis “en el entendimiento y la concertación entre las denominaciones protestantes”.

Específicamente, la AEE expone que
 “el diálogo con Roma ha de dejar de ser prioritario para redirigirlo al diálogo interdenominacional evangélico”. Un diálogo que fructifique en “la acción más coordinada de los movimientos protestantes”, teniendo en cuenta que “evangelizar es la mejor forma de hacer ecumenismo”, ya que sirve para “recordarnos que somos hijos del mismo Padre y predicamos el mismo Evangelio, y el efecto indirecto de que nos ayuda a definir los elementos más básicos y profundos del mensaje que compartimos. Todo ello ayuda al aspecto teológico del ecumenismo”.


CONTRA EL PATERNALISMO DE ROMA

La Alianza manifiesta además su frustración ante el hecho de que el ecumenismo de la ICAR “frecuentemente se convierte en una discusión sobre cómo debemos hacer los que no pertenecemos a la institución para volver al seno de la 'iglesia madre'”.

De hecho,
 la AEE recuerda que la misma Iglesia Católica lo denomina “ecumenismo inclusivo: se trata de andar el camino de regreso a la que se percibe a sí misma como única Iglesia”. Una actitud que la AEE no considera adecuada. “Nuestra relación con la Iglesia Católica debe establecerse en un terreno de juego comúnmente acordado; y el único terreno de juego que compartimos es la Palabra”, explica.


DIÁLOGO Y PRESENCIA EN LA SOCIEDAD

Finalmente el documento presenta dos aspectos que suelen relacionarse con el concepto de ecumenismo. Primero,
 la “cobeligerancia” que se pueda dar para defender ciertos temas (“lucha por elementos, valores e intereses comunes”) se considera “útil”, aunque la Alianza también expone su deseo de “explorar posibilidades de “cobeligerancia” con otras confesiones (no sólo la católica y la ortodoxa)”.

Además 
se advierte de la necesidad de evitar la “apropiación indebida del protagonismo por parte de nadie: cualquier iniciativa compartida debe garantizar la visibilidad y la responsable participación en las decisiones de todas las confesiones participantes”.

En su último punto,
 se expone la apuesta por el “diálogo” con la sociedad y “como parte integrante de la sociedad, con la Iglesia Católica”. Un diálogo que sirva sobre todo para “conocer claramente las posiciones del otro”, lo que permite evitar dos riesgos: el “hacerse una caricatura de las creencias del otro en lugar de conocer la verdad”, lo que suele implicar ataques y menosprecios; y el “atribuir convicciones, doctrinas e intenciones que realmente no están en el otro”.

“En muchas ocasiones –explica la AEE- juzgamos a los demás, no por lo que ellos dicen de sí mismos, sino por lo que nosotros les atribuimos. Eso ocurre en ocasiones por cierto sentido de ingenuidad. La cultura occidental, sintiéndose muy superior a otras culturas, juzga creencias y atribuye representatividades a quien no tiene ninguna”.

En conclusión,
 la Alianza Evangélica expresa su intención de diálogo sobre estas bases, 
presentadas “con un profundo respeto y con el espíritu de oración que el Señor Jesús ejemplificó en la oración sacerdotal de Juan 17, un verdadero paradigma de ecumenismo”.

Un artículo de Daniel Hofkamp publicado en protestante digital.com


sábado, 28 de septiembre de 2013

De nuestros hermanos de Huesca

ORACIÓN AL ESTILO DE TAIZÉ

En María Auxiliadora (Salesianos), el domingo 6 de octubre a las 19'00 horas. Huesca.


OTRAS ACTIVIDADES

Jornada de "feadulta", el sábado 5 de octubre en Madrid (información: www.feadulta.com)

Fin de semana del Pilar: Foro espiritual en Aitona (Lérida) sobre "La sacralidad de la naturaleza"

Mes de noviembre:

Fin de semana del 8-9-10: Foro espiritual en Zaragoza sobre "El silencio, fuente y origen de vida"


jueves, 26 de septiembre de 2013

CRISTIANOS EN SIRIA

Los últimos cristianos de Alepo

por Angel Sastre. Alepo (Siria)
publicado en elconfidencial.com


El lúgubre callejón Abdul Rahim, en la Ciudad Vieja de Alepo, es un oasis en el infierno. Ubicado en uno de los frentes de batalla más peligrosos, donde se libran combates día y noche, para llegar hasta él hay que atravesar varias calles corriendo, con la cabeza agachada, evitando los disparos de los temidos francotiradores.

En la entrada alzamos la vista: la estrecha vía está abarrotada de basura; al fondo, dos niños asoman la cabeza. Caminando por el suelo empedrado, nos topamos con un muro donde puede leerse en francés Maison de Repos St. Elie. Lentamente, Michael Oberi (53 años) abre una puerta negra de hierro. “Pasad, pasad”, invita, mientras muestra su hogar.

El edificio, una antigua casa de reposo fundada en 1863 por la comunidad cristiana de Siria, se asienta sobre un patio central con tres pequeños jardines y dos fuentes. A su alrededor hay unas veinte estancias, donde siete ancianos hacen su vida diaria. Son los últimos cristianos que resisten en esta parte de la ciudad, tomada desde hace un año por los rebeldes que luchan contra el régimen de Bachar Al Asad, y donde la presencia de las facciones islamistas radicales tiene cada día más peso.
Sentados para tomar el té, se observan varios boquetes causados por obuses en las paredes colindantes, horadadas por disparos. Las explosiones no cesan, cada vez más intensas y cercanas. Pero Michael Oberi parece no inmutarse; incluso se ríe de los periodistas cuando estos tiemblan entre impacto e impacto.
“No abandonaré mi casa bajo ningún concepto. Si Al Qaeda viene a esta casa y me amenazan con asesinarme, espero que cumplan su palabra, porque solamente muerto saldré por esa puerta. No les tengo miedo”, sentencia este hombre de 53 años.

Asesinatos de católicos

A Oberi no le preocupan las últimas noticias. Hace unas semanas, combatientes que pertenecían al Frente al Nusra, vinculado a la red terrorista Al Qaeda, tomaron la ciudad de Malula, la única población de mayoría cristiana donde aún se habla y se reza en arameo, la lengua de Jesucristo, cuyos habitantes han transmitido de padres a hijos. Varios católicos fueron asesinados.
Incluso parece dudar de estas informaciones. “La tele sólo dice mentiras”, exclama, mientras ofrece compartir un whisky que tiene escondido debajo de la cama. Entre trago y trago la charla continúa, pero sin tocar temas escabrosos, como el brutal asesinato acontecido el pasado 23 de junio en el convento de la Custodia de Tierra Santa, en Gassanieh, al norte de Siria.
Aquel domingo, los rebeldes, cuchillo en mano, degollaron a tres personas ante la atenta y casi divertida mirada de una muchedumbre que grababa la escena con sus teléfonos móviles.  Uno de los ajusticiados fue el sacerdote sirio François Murad. La noticia puso en alerta al Vaticano, que rápidamente envió a un emisario con un mensaje del Papa Francisco para pedir a los cristianos que abandonasen el centenario refugio.

Comulgar entre morteros

Oberi sobrevive en el infierno de la Ciudad Vieja de Alepo junto con su esposa, Sarbi Magarian, de 51 años. “Espero que Siria no se convierta en el nuevo Irak y que el odio entre etnias no se convierta en algo habitual”, comenta esta mujer de pelo castaño.

Este pequeño grupo de cristianos es sustentado por miembros de la brigada musulmana Liwad Tawid. “Todas las mañanas, los soldados de Abu Ammar (su líder) nos compran dos bolsas de pan; además, cada 15 días nos traen harina, sal, arroz, pasta… ellos se preocupan por nuestra seguridad”, cuenta Oberi. “Gracias a ellos podemos movernos libremente por la Ciudad Vieja sin temer a los islamistas radicales, que tienen una fuerte presencia en esta parte de Alepo”. Los ancianos reciben, además, 500 libras sirias mensuales (7,04 dólares).

Un cuadro del Sagrado Corazón protege el refugio. En el centro del claustro, una figura de la Virgen María con velo blanco y túnica azul acompaña a San Jorge, matando al dragón con su lanza. A las seis de la tarde, poco antes de que caiga el sol, suenan las campanas. Es la iglesia que, desde la parte de la ciudad controlada por el régimen, llama a misa.

El sonido de las campanas parece despertar a los habitantes de la Maison de Repos St. Elie. Los que seguían recostados salen de sus habitaciones. Una anciana que apenas puede andar se ayuda con una mesita de ruedas y, poco a poco, avanza hacia la capilla. Otra señora, prácticamente ciega, se agarra del brazo de un hombre de pelo canoso.

Como no hay sacerdote -huyó hace tiempo- Oberi oficia la misa. Ataviado con una túnica blanca de bordados dorados, lee el evangelio bajo la luz de las velas rojas. No hay electricidad y los morteros siguen cayendo. De hecho, mientras reparte la eucaristía, una explosión cercana hace retumbar las paredes de la capilla. Sin embargo, los feligreses siguen cantando y comulgando, como si estuvieran bajo una especie de manto protector. 

Musulmanes que protegen a los cristianos

Pero la realidad es que, en Siria, son los propios musulmanes los que ejercen como ángeles de la guarda para los cristianos. A pocos kilómetros de la Maison de Repos St. Elie, el Ejército Libre de Siria (ELS) tiene uno de sus centros de mando.

En el despacho del comandante rebelde Moheda Faiche se palpa una extraña mezcla. Muebles dorados de estilo rococó procedentes de alguna casa abandonada, una televisión con pantalla plana a todo volumen, una alfombra roja y una bandera siria completan el mobiliario. El vestuario de Faiche también resulta curioso: uniforme militar con botines brillantes e impolutos.

“Los cristianos no son nuestros enemigos, pero tampoco lo son los miembros del ISIS (El Estado Islámico de Irak y el Levante) o el Frente Al Nusra, que luchan en Siria. Ellos son los únicos que nos ayudan, cualquier extranjero que venga a ayudarnos es bienvenido”, asegura el comandante.

Palabras salomónicas que dejan la puerta abierta a la tragedia. ¿Qué ocurrirá si los islamistas radicales toman el control de esta guerra? ¿Quién protegerá entonces a los últimos cristianos de Alepo?


lunes, 23 de septiembre de 2013

X Asamblea Consejo Mundial de Iglesias

Documentos preparatorios 

X Asamblea Consejo Mundial de Iglesias


Nos remiten los amigos del FORO ECUMÉNICO PENTECOSTÉS una nueva dirección con todos los documentos publicados en Castellano (y en otros idiomas) que sirven de apoyo a la preparación y ejecución de la X Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias que se va a celebrar en Busan (república de Corea) del 30 de octubre al 8 de noviembre. Nos parece muy interesante, es esta:
 
 
Estos son los tres últimos documentos que han colgado:
  • Guía de Lecturas para la Asamblea
  • Programa Oficial de la Asamblea
  • Estudios Bíblicos durante la Asamblea



domingo, 22 de septiembre de 2013

Los miedos


Los miedos
Erika Aguerri

Llevo desde el domingo reflexionando acerca del sermón del pastor Daniel (1). En un momento nos preguntó acerca de nuestras cargas, esas cosas que debemos dejar atrás porque nos pesan demasiado en nuestra "carrera" siguiendo a Cristo. Desde entonces una idea no ha dejado de venir una y otra vez a mi cabeza, dijimos cosas muy ciertas: la mentira y la pereza, pero tenía la sensación de que había algo más en el fondo. Hoy le he pedido al Señor que me ayudara a descubrirlo y creo que por fin lo he visto, nos olvidamos del Miedo. 

El Miedo es ese visitante incómodo en nuestro corazón que no sabe cuando irse, que se hace amo y señor de todo nuestro ser y nubla nuestros pensamientos. Viene sin avisar y sin que nos demos cuenta y muchas veces su oscuridad relega a una brasa toda la Luz que el Señor pone en nosotros. 

Por miedo a la soledad acaparamos objetos con el fin de llenar un vacío que se ha creado o se puede llenar o, nos aferramos a situaciones que nos dañan y nos hunden más en el pozo. Por miedo a sufrir no somos sinceros en nuestras relaciones con nuestros hermanos y nos 

cubrimos de frialdad, sarcasmo, lejanía, intransigencia, despotismo, mentiras... Por miedo a ser rechazados no escuchamos al Señor y nos relacionamos con personas capaces de alejarnos de Su Camino, actuamos a veces incluso contra nuestros principios o contra nosotros mismos sólo por "encajar". Por miedo a que abusen de nosotros somos capaces de volvernos agresivos y atacar a todos sin motivo. Por miedo a… 

Señor, ¡son tantos los miedos que acechan nuestros corazones! Por suerte Tú siempre permaneces en nosotros, a veces sólo como una brasa olvidada esperando ese Soplo que te vuelva a avivar y que incendié todo nuestro ser. Porque es cierto que dónde Tú estas no puede haber oscuridad, donde Tú vives Señor sólo hay Amor, un Amor infinito, eterno, incondicional y que es tan inconmensurable que nos desborda. 

Señor, por eso hoy te pido por todos aquellos en los que tu fuego aún no ha resurgido, te pido que tu llama siga viva mientras se acerca el momento en el que el Espíritu la avive y vuelvan a Ti. Amén. 

Sabiñánigo. 20 de agosto de 2013 

Publicado en: "CONEXIÓN" Hoja de la Iglesia de “El Buen Pastor” (Iglesia Evangélica Metodista Unida). SEPTIEMBRE 2013 Sabiñánigo (Huesca)

(1) Pr. Daniel Vergara Muñoz.


sábado, 21 de septiembre de 2013

Encuentro con Pedro Brañas en Latorre


ENCUENTRO

Pedro Brañas http://elpajaroquecanta.com

Latorre (Aínsa, Huesca) 
11, 12 y 13 de Octubre de 2013

La verdad solo puede ser reconocida en nuestro interior. Reconocerse a sí misma.

El término “espiritualidad” apunta a una experiencia inexpresable. La experiencia de lo real, de nuestra verdadera naturaleza, que se revela divina. La verdad nos hace libres y la espiritualidad es la experiencia de esta libertad. La vuelta a casa.

El principal obstáculo para reconocer lo que somos es la creencia de ser seres separados y limitados. Esta creencia tiene un componente mental y otro corporal; está asentada tanto en nuestra mente (conceptos) como en nuestro cuerpo (sensaciones).

En estas reuniones, mediante la meditación, la experimentación corporal y el diálogo, exploramos, en un ambiente amable que facilita su disolución, los obstáculos que nos impiden ver la realidad, los obstáculos para volver a casa. Hasta que eventualmente, en el encuentro, nos damos cuenta de que en realidad nunca hemos salido de allí.

Lo que, paradójicamente, intentamos hacer es no-hacer. Lo que hacemos aquí es “descansar”. Cansarse es un hacer y descansar un no-hacer, un dejarse ser. Venimos aquí para disfrutar del “tiempo libre” en su sentido verdadero, un tiempo sin metas, sin tareas, sin ocupación.

Un “espacio desocupado” es un espacio en el que no hay nada ni nadie, abierto. Nada que conseguir o alcanzar. Aquí estamos libres de nuestro falso yo, un yo que nos exige un esfuerzo permanente.

En este espacio sin expectativas podemos ver de nuevo, como niños, las cosas tal como son, reconocer lo que habitualmente nos pasa inadvertido. Si nos entregamos, si nos abandonamos a este espacio, podemos encontrarnos con nuestro verdadero ser; entrar en nuestro corazón.

Pedro Brañas.


PLAN DE ACTIVIDAD (aproximado)

VIERNES, 11 de octubre

18'00 horas: Llegada y alojamiento
20'00 horas: Bienvenida. ¿Qué vamos a hacer?
Cena
Meditación

SÁBADO, 12 de octubre

Desayuno
10'30 hOras: Meditación guiada (45 m)
Pausa. Té o café
Trabajo corporal (50-60 m aprox.)
Preparación y comida en común
Descanso y/o paseo
18'00 horas: Diálogo (aproximadamente 2 h 30 m, con pausa entre medio)
Preparación y cena en común

DOMINGO, 13 de octubre

Desayuno
10'00 horas: Meditación guiada
Trabajo corporal
Pausa. Té o café
13'00 horas: Dialogo (aprox. 1h)
Preparación y comida en común
17'00 horas: Diálogo (aprox. 2 h)
Despedida.

DATOS ÚTILES

Fechas: Viernes 11, Sábado 12 y Domingo 13 de octubre de 2011. (Posible llegar sábado por la mañana)

Lugar: Vivienda de Fernando en Latorre, Aínsa, Huesca. (se explica la manera de llegar en caso de inscribirse) Tiempo de viaje en coche (aprox.) desde Barbastro 45 m, Monzón 55 m, Huesca 1 h 15 m.

Capacidad: 15 personas. Hay algunas plazas disponibles de alojamiento, en habitaciones dobles con baño compartido (traer sábanas y toallas).

Alimentación: Vegetariana, sencilla y de producción ecológica.

Precio: Por donación. Comprende la enseñanza, comidas, etc. y, en su caso, alojamiento.

Información e inscripciones:
  • Fernando: pequenatierra@gmail.com 696 516 630
  • Asociación Pequeña Tierra: www.pequenatierra.com
  • Pedro Brañas: pedro.branas.tato@sergas.es 627 819 727

miércoles, 18 de septiembre de 2013

CONCIERTO ECUMÉNICO POR LA PAZ



Concierto dedicado a orar por la paz y el diálogo en el Medio Oriente y el mundo, y dedicado al reconocido téologo luterano alemán del siglo XX, luchador contra la dictadura nazi Dietrich Bonhoeffer, quien entre otras enseñanzas nos recordó la siguiente: "Las circunstancias en que hoy oramos por el reino de Dios nos impelen a la más honda solidaridad con el mundo."

Músicos invitados: 

El cellista y guitarrista, misionero presbiteriano norteamericano, Andrew Terrell; la flautista profesional, católica cubana, Katia Perera; y la niña estudiante de piano y pianista de la misión de la IERE en la Sierra de Madrid, María Repollo entre otros.

Viernes 4 de octubre, a las 20'00 horas

LUGAR: 

Iglesia Catedral del Redentor 
Iglesia Española Reformada Episcopal 
(Comunión Anglicana) 

Calle Beneficencia, 18. MADRID 
(metro Tribunal)

- ENTRADA LIBRE -





martes, 17 de septiembre de 2013

Amblea Anual del Foro Ecuménico Pentecostés


INVITACIÓN
ASAMBLEA ECUMÉNICA ANUAL DEL F.E.P.
Sábado 28 de Septiembre de 2013, desde las 9:30 h.
CASA DE RETIRO “CRISTO DE EL PARDO”
Convento de los Padres Capuchinos del Santísimo Cristo de El Pardo
Pista del Cristo de El Pardo nº 11
 Madrid (España)
(Autobuses interurbanos 601 y 602)
Rogamos confirmen su asistencia antes del viernes 20 de Septiembre  y si se quedaran a comer:
 
Confirmar escribiendo a:  secretariafep@gmail.com 
o llamando al Tlf. 619 285 243.

Tal y como viene siendo habitual en los últimos años, se va a celebrar en Madrid la próxima Asamblea Ecuménica Anual que tendrá lugar el SÁBADO, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2013 en la CASA DE RETIRO “CRISTO DE EL PARDO” situada en la pista del Cristo de El Pardo nº 11 Madrid (España). Se puede llegar con los Autobuses interurbanos nº 601 y 602. 

La Asamblea Ecuménica Anual reunirá a representantes de distintas Iglesias, Comunidades Eclesiales, Movimientos y Organizaciones que forman parte del Foro Ecuménico Pentecostés. Juntos discerniremos los compromisos cristianos y los cauces de colaboración que podemos apoyar y asumir en Madrid durante el curso 2013-2014: X Asamblea Ecuménica del Consejo Mundial de Iglesias, Vigilias Cristianas contra la Corrupción, Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, Celebración Ecuménica de Pentecostés, testimonios y acciones ecuménicas posibles.

Para ello tendremos en cuenta la situación social actual de Madrid y España, los Signos de los Tiempos y las propuestas realizadas por el Consejo Mundial de Iglesias y la Iglesia Católica Romana en el último año 2013. 

Nuestros documentos de apoyo serán la Sagrada Escritura, la Carta Ecuménica Europea (2001) y la Declaración de Intenciones del Foro Ecuménico Pentecostés (2008). 

Es necesario confirmar la asistencia antes del 20 de septiembre (Tlf. 619285243 secretariafep@gmail.com) siendo el importe de la matrícula: 
  • Asistencia + comida incluida: 15 euros. 
  • Asistencia sin comida : 10 euros 
Si alguien tuviese problemas económicos y no pudiese afrontarlo, les rogamos nos lo comunique y con máxima descripción buscaremos una alternativa. Si tienen problemas para desplazarse comuníquenlo también al teléfono y correo electrónico de contacto. 

PROGRAMA:

9:30 h Acogida. 

10:00 h Oración 

10:30 h Memoria del curso 2012-2013 

11:00 h Situación actual de España y las Iglesias Cristianas 

11:45 h X Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias: “Dios de vida, condúcenos a la justicia y la paz” 

Se trabajará el tema central en 3 grupos de trabajo

Grupo 1: Unidad Cristiana – Llamados a dar testimonio 

D. Demetrio Rogelio Sáez (Iglesia Ortodoxa Griega - Patriarcado de Constantinopla) 

Grupo 2: Vivir con Creyentes de otras religiones- Trabajar por la Justicia de Dios 

D.Carlos Jesús Delgado Reguera (Iglesia Católica Romana – Justicia y Paz Madrid) 

Grupo 3: Orar por la Paz de Dios – Espiritualidad transformadora para el discipulado 

D. Diego Teruel (Iglesia Evangélica Española) 

13:30 h Puesta en Común de los Grupos de trabajo. 

14:00 h COMIDA EN EL COMEDOR DEL CONVENTO. Tiempo para charlar distendidamente, pasear… 

16:00 h Propuestas reestructuración secretaria-grupo coordinador del FEP 

16:30 h Programación de Eventos Ecuménicos Curso 2013-2014: 
  • Vigilia Mundial contra la Corrupción 
  • Conexión a la X Asamblea del CMI en Busan 
  • Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2014 
  • Vigilia Ecuménica de Pentecostés 2014 
  • Otras actividades propuestas 
  • genda común de actos y eventos importantes 

19:00 h Clausura 

INFORMACIÓN ADICIONAL:  TLF. 619 285 243 –secretariafep@gmail.com )


lunes, 16 de septiembre de 2013

SOBRE LA JUSTIFICACIÓN ( y III)

DECLARACIÓN CONJUNTA SOBRE LA DOCTRINA DE LA JUSTIFICACIÓN
(3ª y última parte)


4.5 Ley y evangelio 

31. Juntos confesamos que el ser humano es justificado por la fe en el evangelio «sin las obras de la Ley» (Ro 3:28). Cristo cumplió con ella y, por su muerte y resurrección, la superó en cuanto medio de salvación. Asimismo, confesamos que los mandamientos de Dios conservan toda su validez para el justificado y que Cristo, mediante su magisterio y ejemplo, expresó la voluntad de Dios que también es norma de conducta para el justificado. 

32. Los luteranos declaran que para comprender la justificación es preciso hacer una distinción y establecer un orden entre ley y evangelio. En teología, ley significa demanda y acusación. Por ser pecadores, a lo largo de la vida de todos los seres humanos, cristianos incluidos, pesa esta acusación que revela su pecado para que mediante la fe en el evangelio se encomienden sin reservas a la misericordia de Dios en Cristo que es la única que los justifica. 

33. Puesto que la ley en cuanto medio de salvación fue cumplida y superada a través del evangelio, los católicos pueden decir que Cristo no es un «legislador» como lo fue Moisés. Cuando los católicos hacen hincapié en que el justo está obligado a observar los mandamientos de Dios, no por ello niegan que mediante Jesucristo, Dios ha prometido misericordiosamente a sus hijos, la gracia de la vida eterna. 

4.6 Certeza de salvación 

34. Juntos confesamos que el creyente puede confiar en la misericordia y las promesas de Dios. A pesar de su propia flaqueza y de las múltiples amenazas que acechan su fe, en virtud de la muerte y resurrección de Cristo puede edificar a partir de la promesa efectiva de la gracia de Dios en la Palabra y el Sacramento y estar seguros de esa gracia. 

35. Los reformadores pusieron un énfasis particular en ello: En medio de la tentación, el creyente no debería mirarse a sí mismo sino contemplar únicamente a Cristo y confiar tan solo en él. Al confiar en la promesa de Dios tiene la certeza de su salvación que nunca tendrá mirándose a sí mismo. 

36. Los católicos pueden compartir la preocupación de los reformadores por arraigar la fe en la realidad objetiva de la promesa de Cristo, prescindiendo de la propia experiencia y confiando solo en la palabra de perdón de Cristo (cf. Mt 16:19 y 18:18). Con el Concilio Vaticano II, las católicos declaran: Tener fe es encomendarse plenamente a Dios que nos libera de la oscuridad del pecado y la muerte y nos despierta a la vida eterna. Al respecto, cabe señalar que no se puede creer en Dios y, a la vez, considerar que la divina promesa es indigna de confianza. Nadie puede dudar de la misericordia de Dios ni del mérito de Cristo. No obstante, todo ser humano puede interrogarse acerca de su salvación, al constatar sus flaquezas e imperfecciones. Ahora bien, reconociendo sus propios defectos, puede tener la certeza de que Dios ha previsto su salvación. 

4.7 Las buenas obras del justificado 

37. Juntos confesamos que las buenas obras, una vida cristiana de fe, esperanza y amor, surgen después de la justificación y son fruto de ella. Cuando el justificado vive en Cristo y actúa en la gracia que le fue concedida, en términos bíblicos, produce buen fruto. Dado que el cristiano lucha contra el pecado toda su vida, esta consecuencia de la justificación también es para él un deber que debe cumplir. Por consiguiente, tanto Jesús como los escritos apostólicos amonestan al cristiano a producir las obras del amor. 

38. Según la interpretación católica, las buenas obras, posibilitadas por obra y gracia del Espíritu Santo, contribuyen a crecer en gracia para que la justicia de Dios sea preservada y se ahonde la comunión en Cristo. Cuando los católicos afirman el carácter «meritorio» de las buenas obras, por ello entienden que, conforme al testimonio bíblico, se les promete una recompensa en el cielo. Su intención no es cuestionar la índole de esas obras en cuanto don, ni mucho menos negar que la justificación siempre es un don inmerecido de la gracia, sino poner el énfasis en la responsabilidad del ser humanos por sus actos. 

39. Los luteranos también sustentan el concepto de preservar la gracia y de crecer en gracia y fe, haciendo hincapié en que la justicia en cuanto ser aceptado por Dios y compartir la justicia de Cristo es siempre completa. Asimismo, declaran que puede haber crecimiento por su incidencia en la vida cristiana. Cuando consideran que las buenas obras del cristiano son frutos y señales de la justificación y no de los propios «méritos", también entienden por ello que, conforme al Nuevo Testamento, la vida eterna es una «recompensa» inmerecida en el sentido del cumplimiento de la promesa de Dios al creyente. 

5. Significado y alcance del consenso logrado 

40. La interpretación de la doctrina de la justificación expuesta en la presente declaración demuestra que entre luteranos y católicos hay consenso respecto a los postulados fundamentales de dicha doctrina. A la luz de este consenso, las diferencias restantes de lenguaje, elaboración teológica y énfasis, descritas en los párrafos 18 a 39, son aceptables. Por lo tanto, las diferencias de las explicaciones luterana y católica de la justificación están abiertas unas a otras y no desbaratan el consenso relativo a los postulados fundamentales. 

41. De ahí que las condenas doctrinales del siglo XVI, por lo menos en lo que atañe a la doctrina de la justificación, se vean con nuevos ojos: Las condenas del Concilio de Trento no se aplican al magisterio de las iglesias luteranas expuesto en la presente declaración y, la condenas de las Confesiones Luteranas, no se aplican al magisterio de la Iglesia Católica Romana, expuesto en la presente declaración. 

42. Ello no quita seriedad alguna a las condenas relativas a la doctrina de la justificación. Algunas distaban de ser simples futilidades y siguen siendo para nosotros «advertencias saludables» a las cuales debemos atender en nuestro magisterio y práctica. 

43. Nuestro consenso respecto a los postulados fundamentales de la doctrina de la justificación debe llegar a influir en la vida y el magisterio de nuestras iglesias. Allí se comprobará. Al respecto, subsisten cuestiones de mayor o menor importancia que requieren ulterior aclaración, entre ellas, temas tales como: La relación entre la Palabra de Dios y la doctrina de la iglesia, eclesiología, autoridad en la iglesia, ministerio, los sacramentos y la relación entre justificación y ética social. Estamos convencidos de que el consenso que hemos alcanzado sienta sólidas bases para esta aclaración. Las iglesias luteranas y la Iglesia Católica Romana seguirán bregando juntas por profundizar esta interpretación común de la justificación y hacerla fructificar en la vida y el magisterio de las iglesias. 

44. Damos gracias al Señor por este paso decisivo en el camino de superar la división de la iglesia. Pedimos al Espíritu Santo que nos siga conduciendo hacia esa unidad visible que es voluntad de Cristo.


domingo, 15 de septiembre de 2013

SOBRE LA JUSTIFICACIÓN (II)



DECLARACIÓN CONJUNTA SOBRE LA DOCTRINA DE LA JUSTIFICACIÓN
Parte 2ª

4. Explicación de la interpretación común de la justificación

4.1 La impotencia y el pecado humanos respecto a la justificación

19. Juntos confesamos que en lo que atañe a su salvación, el ser humano depende enteramente de la gracia redentora de Dios. La libertad de la cual dispone respecto a las personas y las cosas de este mundo no es tal respecto a la salvación porque por ser pecador depende del juicio de Dios y es incapaz de volverse hacia él en busca de redención, de merecer su justificación ante Dios o de acceder a la salvación por sus propios medios. La justificación es obra de la sola gracia de Dios. Puesto que católicos y luteranos lo confesamos juntos, es válido decir que: 

20.Cuando los católicos afirman que el ser humano «coopera", aceptando la acción justificadora de Dios, consideran que esa aceptación personal es en sí un fruto de la gracia y no una acción que dimana de la innata capacidad humana.

21.Según la enseñanza luterana, el ser humano es incapaz de contribuir a su salvación porque en cuanto pecador se opone activamente a Dios y a su acción redentora. Los luteranos no niegan que una persona pueda rechazar la obra de la gracia, pero aseveran que solo puede recibir la justificación pasivamente, lo que excluye toda posibilidad de contribuir a la propia justificación sin negar que el creyente participa plena y personalmente en su fe, que se realiza por la Palabra de Dios.

4.2 La justificación en cuanto perdón del pecado y fuente de justicia

22.Juntos confesamos que la gracia de Dios perdona el pecado del ser humano y, a la vez, lo libera del poder avasallador del pecado, confiriéndole el don de una nueva vida en Cristo. Cuando los seres humanos comparten en Cristo por fe, Dios ya no les imputa sus pecados y mediante el Espíritu Santo les transmite un amor activo. Estos dos elementos del obrar de la gracia de Dios no han de separarse porque los seres humanos están unidos por la fe en Cristo que personifica nuestra justificación (1 Co 1:30): perdón del pecado y presencia redentora de Dios. Puesto que católicos y luteranos lo confesamos juntos, es válido decir que:

23. Cuando los luteranos ponen el énfasis en que la justicia de Cristo es justicia nuestra, por ello entienden insistir sobre todo en que la justicia ante Dios en Cristo le es garantida al pecador mediante la declaración de perdón y tan solo en la unión con Cristo su vida es renovada. Cuando subrayan que la gracia de Dios es amor redentor («el favor de Dios») no por ello niegan la renovación de la vida del cristiano. Más bien quieren decir que la justificación está exenta de la cooperación humana y no depende de los efectos renovadores de vida que surte la gracia en el ser humano. 

24. Cuando los católicos hacen hincapié en la renovación de la persona desde dentro al aceptar la gracia impartida al creyente como un don, quieren insistir en que la gracia del perdón de Dios siempre conlleva un don de vida nueva que en el Espíritu Santo, se convierte en verdadero amor activo. Por lo tanto, no niegan que el don de la gracia de Dios en la justificación sea independiente de la cooperación humana.

4.3 Justificación por fe y por gracia

25. Juntos confesamos que el pecador es justificado por la fe en la acción salvífica de Dios en Cristo. Por obra del Espíritu Santo en el bautismo, se le concede el don de salvación que sienta las bases de la vida cristiana en su conjunto. Confían en la promesa de la gracia divina por la fe justificadora que es esperanza en Dios y amor por él. Dicha fe es activa en el amor y, entonces, el cristiano no puede ni debe quedarse sin obras, pero todo lo que en el ser humano antecede o sucede al libre don de la fe no es motivo de justificación ni la merece.

26.Según la interpretación luterana, el pecador es justificado sólo por la fe (sola fide). Por fe pone su plena confianza en el Creador y Redentor con quien vive en comunión. Dios mismo insufla esa fe, generando tal confianza en su palabra creativa. Porque la obra de Dios es una nueva creación, incide en todas las dimensiones del ser humano, conduciéndolo a una vida de amor y esperanza. En la doctrina de la «justificación por la sola fe» se hace una distinción, entre la justificación propiamente dicha y la renovación de la vida que forzosamente proviene de la justificación, sin la cual no existe la fe, pero ello no significa que se separen una y otra. Por consiguiente, se da el fundamento de la renovación de la vida que proviene del amor que Dios otorga al ser humano en la justificación. Justificación y renovación son una en Cristo quien está presente en la fe. 

27. En la interpretación católica también se considera que la fe es fundamental en la justificación. Porque sin fe no puede haber justificación. El ser humano es justificado mediante el bautismo en cuanto oyente y creyente de la palabra. La justificación del pecador es perdón de los pecados y volverse justo por la gracia justificadora que nos hace hijos de Dios. En la justificación, el justo recibe de Cristo la fe, la esperanza y el amor, que lo incorporan a la comunión con él. Esta nueva relación personal con Dios se funda totalmente en la gracia y depende constantemente de la obra salvífica y creativa de Dios misericordioso que es fiel a sí mismo para que se pueda confiar en él. De ahí que la gracia justificadora no sea nunca una posesión humana a la que se pueda apelar ante Dios. La enseñanza católica pone el énfasis en la renovación de la vida por la gracia justificadora; esta renovación en la fe, la esperanza y el amor siempre depende de la gracia insondable de Dios y no contribuye en nada a la justificación de la cual se podría hacer alarde ante Él (Ro 3:27).

4.4 El pecador justificado 

28. Juntos confesamos que en el bautismo, el Espíritu Santo nos hace uno en Cristo, justifica y renueva verdaderamente al ser humano, pero el justificado, a lo largo de toda su vida, debe acudir constantemente a la gracia incondicional y justificadora de Dios. Por estar expuesto, también constantemente, al poder del pecado y a sus ataques apremiantes (cf. Ro 6:12-14), el ser humano no está eximido de luchar durante toda su vida con la oposición a Dios y la codicia egoísta del viejo Adán (cf. Gá 5:16 y Ro 7:7-10). Asimismo, el justificado debe pedir perdón a Dios todos los días, como en el Padrenuestro (Mt 6:12 y 1 Jn 1:9), y es llamado incesantemente a la conversión y la penitencia, y perdonado una y otra vez.

29. Los luteranos entienden que ser cristiano es ser «al mismo tiempo justo y pecador». El creyente es plenamente justo porque Dios le perdona sus pecados mediante la Palabra y el Sacramento, y le concede la justicia de Cristo que él hace suya en la fe. En Cristo, el creyente se vuelve justo ante Dios pero viéndose a sí mismo, reconoce que también sigue siendo totalmente pecador; el pecado sigue viviendo en él (1 Jn 1:8 y Ro 7:17-20), porque se torna una y otra vez hacia falsos dioses y no ama a Dios con ese amor íntegro que debería profesar a su Creador (Dt 6:5 y Mt 22:36-40). Esta oposición a Dios es en sí un verdadero pecado pero su poder avasallador se quebranta por mérito de Cristo y ya no domina al cristiano porque es dominado por Cristo a quien el justificado está unido por la fe. En esta vida, entonces, el cristiano puede llevar una existencia medianamente justa. A pesar del pecado, el cristiano ya no está separado de Dios porque renace en el diario retorno al bautismo, y a quien ha renacido por el bautismo y el Espíritu Santo, se le perdona ese pecado. De ahí que el pecado ya no conduzca a la condenación y la muerte eterna. Por lo tanto, cuando los luteranos dicen que el justificado es también pecador y que su oposición a Dios es un pecado en sí, no niegan que, a pesar de ese pecado, no sean separados de Dios y que dicho pecado sea un pecado «dominado». En estas afirmaciones coinciden con los católicos romanos, a pesar de la diferencia de la interpretación del pecado en el justificado.

30. Los católicos mantienen que la gracia impartida por Jesucristo en el bautismo lava de todo aquello que es pecado «propiamente dicho» y que es pasible de «condenación» (Ro 8:1). Pero de todos modos, en el ser humano queda una propensión (concupiscencia) que proviene del pecado y compele al pecado. Dado que según la convicción católica, el pecado siempre entraña un elemento personal y dado que este elemento no interviene en dicha propensión, los católicos no la consideran pecado propiamente dicho. Por lo tanto, no niegan que esta propensión no corresponda al designio inicial de Dios para la humanidad ni que esté en contradicción con Él y sea un enemigo que hay que combatir a lo largo de toda la vida. Agradecidos por la redención en Cristo, subrayan que esta propensión que se opone a Dios no merece el castigo de la muerte eterna, ni aparta de Dios al justificado. Ahora bien, una vez que el ser humano se aparta de Dios por voluntad propia, no basta con que vuelva a observar los mandamientos ya que debe recibir perdón y paz en el Sacramento de la Reconciliación mediante la palabra de perdón que le es dado en virtud de la labor reconciliadora de Dios en Cristo.

Continuará ...