Todos juntos
Un espacio propuesto por EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑÁNIGO

jueves, 31 de marzo de 2011

EL PAPA ENCUENTRA AL NUEVO ARZOBISPO GRECO-CATÓLICO DE UCRANIA

Esperanzas ecuménicas en su entronización

El Papa Benedicto XVI quiso saludar al final de la Audiencia General del miércoles 30 de marzo, al arzobispo mayor de Kiev, nuevo cabeza la Iglesia greco-católica de Ucrania, Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk, (en la foto) cuya entronización ha suscitado esperanzas ecuménicas.

Durante el saludo en varios idiomas, después de la Audiencia General celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa se dirigió en ucraniano al nuevo prelado, que tiene apenas 40 años, y que tomó posesión de su sede el pasado 27 de marzo.

"Aseguro mi constante oración, para que la Santísima Trinidad conceda abundancia de bienes, confirmando en la paz y en la concordia a la amada nación ucraniana", dijo el Papa al prelado greco-católico y sus acompañantes.

Después, en italiano, el Papa se dirigió a Su Beatitud Shevchuk, recordándole que "el Señor le ha llamado al servicio y a la guía de esta noble Iglesia, parte de aquel pueblo que hace más de mil años recibió el Bautismo en Kiev".

"Estoy seguro de que, iluminado por la acción del Espíritu Santo, presidirá a su Iglesia, guiándola en la fe en Cristo Jesús según su propia tradición y espiritualidad, en comunión con la Sede de Pedro, que es vínculo visible de esta unidad por la que tantos hijos no dudaron en ofrecer incluso su propia vida".

Por último, el Papa quiso enviar un "agradecido recuerdo" a su predecesor, el cardenal Lubomyr Husar.

Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk acudió a la audiencia acompañado de otros prelados greco-católicos, así como de casi un centenar de fieles y religiosos ucranianos.

El nuevo arzobispo mayor greco-católico de Kiev, que hasta ahora atendía a los fieles de esta Iglesia sui-iuris en Argentina, fue elegido por el Sínodo de la Iglesia greco-católica de Ucrania el pasado 23 de marzo, y recibió la comunión eclesial del Papa el viernes 25 de marzo.

En la entronización, el 27 de marzo el arzobispo mayor pudo abrazar a los obispos de las tres Iglesias ortodoxas de Ucrania.

El prelado exclamó: "¡Cristo está entre nosotros!" y sus hermanos ortodoxos respondieron "'Siempre lo está y siempre lo estará!".

Como representante del patriarcado ortodoxo de Moscú participó Hilary of Makariv, vicar bishop of the Kyiv diocese. La Iglesia Ortodoxa Ucraniana (el patriarcado de Kiev), fue representada por su primado Filarete.

El metropolita Vladimir, cabeza de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana, dependiente del patriarcado de Moscú, ha escrito una carta de felicitación a monseñor Shevchuk, en la que espera que en su ministerio como arzobispo se desarrollen las fraternas relaciones entre las dos Iglesias y que "el período difícil de nuestra relación quede en el pasado".

Entre los representantes se encontraban también el patriarca Gregorio III Laham, el patriarca greco-melquita, quien ha afirmado: "Creo que la Iglesia católica greco-melquita y la Iglesia greco-católica estén llamadas ambas a desempeñar un papel muy significativo en la obra ecuménica, dado que son las dos Iglesias más grandes de rito bizantino en plena comunión con roma".

martes, 29 de marzo de 2011

Crucifijo y Religión de Estado


por Fernando Lostao Crespo. Abogado

No quiero entrar en lo concreto de los lamentabilísimos hechos sucedidos hace apenas unos días en la capilla del campus de Somosaguas de la Universidad Complutense, ya que ese aberrante comportamiento se califica por sí mismo. Lo sucedido no pudo ser más lejano al espíritu universitario que en el amplio marco de la libertad de pensamiento y, por lo tanto, de investigación, cátedra y opinión, exige que todos los asuntos deban ser afrontados de modo riguroso y profundo. El debate universitario exige, además, el máximo respeto a la forma de opinar de los demás, aceptando el sano intercambio de ideas y pareceres, que en muchas ocasiones puede concluir en la aceptación total o parcial de las posturas del adversario, incluso para reformar o mejorar la propia.

Precisamente, a inicios de mes tuve la oportunidad de asistir a unas jornadas sobre Constitución y Libertad Religiosa organizadas por la Fundación Giménez Abad en Barbastro, donde se abordó la cuestión ahora en el candelero, a raíz de la muy reciente sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, de un modo totalmente universitario. Allí se generaron muy interesantes debates sobre la relación entre el Estado y la Iglesia y ello lo digo, aunque no compartiera alguna de las tesis expuestas por lo ilustres ponentes invitados, todos ellos catedráticos de universidades españolas.

Como digo, la opinión mayoritaria abogaba por la necesidad de eliminar todo signo religioso de los espacios públicos, incluyendo en el concepto de espacio tanto a los edificios como a los actos de Estado, como pueda ser un funeral de Estado, por ejemplo. Sin embargo, en las preguntas y repreguntas, sí que se aceptó, sin reparos, el que en muchas ocasiones son los propios gobernantes y políticos los que buscan un especial protagonismo en actos religiosos como procesiones u ofrendas, como medida populista y electoralista.

Esta postura se apoyaba en gran medida en una sentencia de la Sala Ordinaria del Tribunal Europeo de Derechos, que declaraba que la presencia de crucifijos en las escuelas públicas era contraria al derecho a la libertad religiosa de los alumnos no creyentes. Pues bien, la gran Cámara de ese mismo Tribunal Europeo de Derechos Humanos acaba de declarar que la dicha presencia del crucifijo en las escuelas públicas no es contraria a los derechos humanos, ya que “la exposición del crucifijo no es adoctrinamiento, sino expresión de la identidad cultural y religiosa de los países de tradición cristiana.”

Aquí, en España, y en parecidos términos, se expresó una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que rectificó a un Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Valladolid, que a su vez había dado la razón a un padre de un alumno del colegio Macías Picavea que recurría la decisión del Consejo Escolar de dicho colegio de no retirar los crucifijos de esta escuela pública. Respetando los argumentos de una y otra postura, los que por un lado piensan que el crucifijo tiene una inevitable fuerza identificadora con una religión o moral concreta, y que por ello debe estar ausente de los espacios públicos para respetar la neutralidad del Estado, y la de los que legitiman la presencia del crucifijo en base a la tradición o a su inocuidad como elemento ofensivo; lo cierto es que, en mi opinión, en este debate se deja al margen un aspecto de no menor importancia, y es el de que la neutralidad o aconfesionalidad del Estado no debe significar que el Estado deba adoptar la religión “laica” como religión de Estado, que es lo que pretendió hacer con la asignatura de Educación para la Ciudadanía, sino favorecer o atender a la Religión mayoritaria de los ciudadanos, tal y como la propia Constitución ordena en el párrafo tercero del artículo 16. Por ello, la postura individual de un padre, que entiende ofendido su posición ideológica por la presencia de un crucifijo en una escuela pública, no puede vencer frente a la posición mayoritaria de un Consejo Escolar o de una asociación de padres en un colegio. En cualquier caso, parece evidente que los espacios públicos gozan de lugares suficientes como para armonizar los derechos de todos los colectivos, siempre con el máximo respeto hacia las posturas ajenas, muy al contrario de lo actuado por los gamberros de Somosaguas.

En una escena de la película “Historia de una monja” de Fred Zinnemann, el doctor Fortunaty -Peter Finch-, indica a la hermana Lucas -Audrey Hepburn-, que la necesidad de realizar operaciones de madrugada para evitar el calor del Congo puede hacerle perder alguna de las celebraciones religiosas de su comunidad, y cuando ella le matiza que deberá pedir permiso a la madre superiora para ello, el doctor replica diciendo que trabaja y cobra de un hospital público, y aunque ello es cierto, no lo es menos que si la hermana Lucas no hubiera abandonado su acomodada vida en Europa, probablemente el doctor Fortunay no hubiera tenido ninguna enfermera preparada trabajando con él. Pero lo importante, lo verdaderamente importante, es que el capellán pasaba brevemente por la clínica todas la mañanas para que la hermana Lucas pudiera comulgar, interrumpiéndose la actividad médica apenas unos segundos, armonizando con ello todos los intereses de todas las personas que allí estaban.

lunes, 28 de marzo de 2011

Vencer al mal con el bien

Pablo escribió: Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que están alegres, alegraos; con los que lloran, llorad. (…) En cuanto sea posible y por lo que a vosotros toca, estad en paz con todo el mundo. (…) Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber; así le sacarás los colores a la cara. No te dejes vencer por el mal, vence al mal a fuerza de bien. (Romanos 12, 14-21)

En la epístola a los Romanos, el apóstol Pablo hace suya una de las enseñanzas más célebres de Jesús, el amor a los enemigos (cf. Mateo 5,43ss; Lucas 6,27ss). Como Jesús, Pablo pide una actitud de bondad hacia los demás, una actitud que lleva hasta desear el bien a aquellos que nos desean el mal: «Bendecid a los que os persiguen» (v.14).

Esta bondad se traduce en la comunión con las alegrías y las tristezas de los otros: «Con los que están alegres, alegraos… » (v.15). Esto recuerda el ejemplo de Pablo, que dice a su vez: «Con los que sea me hago lo que sea» (1Corintios 9,22).

Siguiendo los pasos del Libro de Proverbios, Pablo pide que no se devuelva el mal por el mal (v.17), dando prueba de un gran realismo al alentar a los fieles a vivir en paz con los demás en la medida de lo posible (v.18), e invitándoles asimismo a no hacer justicia por ellos mismos, sino dejar este cometido a Dios (v.19).

En la enseñanza de Jesús, el amor a los enemigos se describe en principio desde el punto de vista de aquel que ama: consiste en seguir el ejemplo del mismo Dios, de forma gratuita y sin distinción de personas. Aquí, Pablo acentúa otro aspecto, una especie de finalidad de este amor: «Así le sacarás los colores a la cara» (v.20).

Esta imagen parece tener en principio un tinte de violencia, como si el amor tuviera como fin asegurarse que el otro recibe de Dios el castigo merecido. Pero quizás esta imagen indica más bien la esperanza de que el bien hecho al otro pudiera perturbarle tremenda e insistentemente, de forma que llegue finalmente a cambiarlo, un poco como la llamada de Jesús a «poner la otra mejilla» o a caminar dos millas con su adversario, haciendo así que éste revise su comportamiento (cf. Mateo 5, 39-41). Esto se confirma en el texto que sigue, en el que se muestra el verdadero objetivo del amor: vencer al mal con el bien.

Pablo afirma así que aquellos que aman a los enemigos no solamente «se perfeccionan», como dice el evangelio de Mateo, sino que contribuyen también a superar la enemistad con el amor, siguiendo a Jesús, que dio ejemplo con su muerte en la cruz. Cuando alguien quiere herirme, ¿cómo reacciono?


  • ¿Cómo puedo compartir las alegrías y las tristezas de los que me rodean?

  • ¿Qué ejemplo puedo dar de una situación en la que el bien hecho a una persona haya triunfado sobre el mal?

sábado, 26 de marzo de 2011

Oración Ecuménica

Señor mío Jesucristo. Tal vez algunos sabios y entendidos no sufren el dolor de las Iglesias desunidas. Yo te alabo y te bendigo por hacerme sentir el dolor de tu cuerpo dividido. El don del dolor es un amor que yo te agradezco Señor de cielo y de la tierra.
Te doy gracias, Padre porque entregaste a tu bendito Hijo todas las cosas y Él nos ha revelado tu infinita bondad. Ya ves que andamos cansados y agobiados por tanto enfrentamiento y tanta desunión. Yo acepto el yugo de obediencia que me impones y la carga de buscar la unidad, porque el amor que me tienes hacen que sea el yugo suave y la carga ligera.
Concédeme Señor la sabiduría que el mundo no puede dar, quiero ser instrumento de tu amor y de tu paz. Dadme, mi Señor, cuanta fuerza necesito para permanecer en el mundo y en la Iglesia y ser signo de reconciliación y de paz.
AMEN

martes, 22 de marzo de 2011

Biblia para niños y no tan niños

Una amiga nos pasa una nota y un enlace, os lo compartimos porque nos ha parecido muy interesante:

Biblia Infantil, una preciosidad para niños y mayores, sobre todo catequistas

Os envío el acceso a “La Biblia Infantil”, realizado por el Centro Nacional de Recursos de Ministerio de Educación y Ciencia. (Genial).

http://recursos.cnice.mec.es/bibliainfantil/index_c.html

El enlace. Es un buen regalo

domingo, 20 de marzo de 2011

Destaca los puntos de la unidad entre católicos y ortodoxos

El cardenal Kurt Koch se reúne con el Patriarca Ruso en Moscú

En su primer viaje oficial a Rusia, el presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los cristianos, cardenal Kurt Koch, se reunió con el Patriarca Kiril de Moscú y de todas las Rusias, el pasado miércoles.

Una nota del Patriarcado de Moscú contó que la reunión con el cardenal Kurt Koch en la residencia del Patriarca se centró en las “principales áreas de cooperación” entre las dos Iglesias.

Ambas tomaron nota de las cuestiones que están sometidas a debate por la Comisión Internacional para el Diálogo Teológico.

La declaración añadió que a pesar de las diferencias teológicas, “ambas Iglesias pueden acercarse en una cooperación más estrecha en ámbitos en los que sus posiciones coinciden, es decir, la defensa de los valores tradicionales cristianos en Europa, la defensa de la posición cristiana en la esfera socio-económica y en la ética de la investigación científica y bioética”.

Desde esta base, es “posible desarrollar una cooperación a través de organizaciones internacionales como las Naciones Unidas, la OSCE y las estructuras de la Unión Europea”, continuó la nota.

Otro punto tratado por el cardenal y el patriarca fue el del problema de la cristianofobia, “que ha afectado no sólo en las regiones en las que los cristianos son objeto de persecución abierta, también en los países europeos con una tradición cristiana antigua”.

“El cardenal Koch expresó su satisfacción por el hecho de que el Papa Benedicto XVI y el Patriarca Kiril comparten la misma posición sobre este problema y estos puntos de vista compartidos ayudan a reforzar la cooperación entre las Iglesias”, añadió la declaración.

El Patriarca Kiril dijo que respetaba la posición tomada por el Papa Benedicto XVI quien defiende la tradición cristiana a pesar de recibir críticas duras de los círculos liberales”.

El cardenal Koch visitó también la Escuela de Postgrado y Doctorado de San Cirilo y San Metodio, así como también la Laura de la Santísima Trinidad y San Sergio y la Academia Teológica de Moscú.

viernes, 18 de marzo de 2011

Cien años de ternura

Había que conocer Calcuta, atravesar su infierno en la tierra. Nadie es el mismo tras paseo por esa realidad tan cruda. Tarde o temprano, toca integrar la noción de un dolor tan desparramado por el mundo. A cada quien nos aguarda nuestra Calcuta, más o menos sórdida, su tremendo interrogante al echar la última mirada hacia atrás y decirle adiós, noqueados, despistados. En el itinerario personal es recomendable incluir esos claxones que rasgan los tímpanos, esas jóvenes madres que mendigan en cada esquina, esos tullidos sin piernas que avanzan veloces tras el turista, esa ciudad que concita tanta luz y tanta sombra y que ya no olvidaremos jamás…

A veces el viaje es una forma de descubrir vivos ejemplos que, en medio de esas extremas y lacerantes Calcutas, lo dan todo y en esa darse por entero entreven genuina felicidad. En esta ocasión viajar fue también sólo una excusa para encontrar a esos seres de desbordante entrega, para rendirse junto a ellas, para hincar las rodillas a su vera en la otra punta del mundo.

Despertaba el día en la enorme casa gris, en el baluarte de la entrega desde el que la Madre de los pobres iniciara su apostolado de amor en Kolkata (Calcuta en bengalí). Era la Casa Madre de las Misioneras de la Caridad en Bose Road, era la misa de las 6 de la mañana en un día corriente en los comienzos de este año. Sobrecogidos, agradecíamos la oportunidad de estar en tan sagrado lugar, en el corazón de tan virtuosa casa, de tan heroico movimiento, que tanto amor ha irradiado por todo el planeta. Agradecíamos la ocasión de compartir oración con esos ángeles de humilde “shari” blanco que pusieron morada en medio de los infiernos.

Renuncia total al mundo y consagración plena a los últimos de la tierra es lo que se respira entre las paredes desnudas de ese lugar santo. En la gran sala oratorio, se sitúan a un lado las hermanas, al otro los voluntarios. No hay más mobiliario que unas esteras en el suelo. Sobre ellas nos arrodillamos dichosos. Todas las ventanas permanecen abiertas, pues esa suerte de tan digna y voluntaria pobreza no sabe de aires acondicionados. El ruido de la calle a veces apaga incluso la voz del oficiante, pero el estruendo del tráfico, por enorme que sea ya desde primera hora, no puede devorar el santuario de paz, devoción y entrega allí creado.

En medio de ese recogimiento matutino, de ese lugar santo entre los santos, vamos recuperando la fe que ha ido mermando cada paso entre tantas calles que acumulan tanta miseria. Cuando tanto horror puede hacerte llegar a pensar que todo está perdido; cuando la mirada a poco se torna neutra, insensible; cuando la esperanza estaba a punto de apagarse, alcanzamos tan austero como inolvidable altar. Cuando rebelde empezaba a aporrear las puertas del Cielo, llegaron a estos oídos esos sublimes cantos. En el lado de las hermanas todo es el blanco de las postulantas y el blanco con las conocidas franjas azules de las ya consagradas y con votos. La mayoría de ellas orientales, pero sorprende ver también muchas occidentales. En el lado de los voluntarios todo es colorido, razas, culturas y lenguas diferentes. Sólo estas mujeres y su elevado testimonio son capaces de hacer caminar hasta la sagrada forma de la comunión a “rastas” y demás tribus variopintas de todo el mundo.

Los cantos de esas mujeres piadosas llenan toda la atmósfera. Sus gargantas celestiales, sus melodías divinas, su corazón puro, son su infinita fortaleza. Nada, ni nadie puede atacarlas. Después de la misa vendría un sencillo desayuno de “chaid” bien dulce y pan para todos los voluntarios y voluntarias. Tras el refrigerio en otra sala contigua a la calle, tiene lugar la repartición de las tareas del día. Se abre la persiana de metal y salen hermanas y voluntarios a prodigar amor por esas calles de inframundos. Se sumergen en la ciudad gris las mujeres de bendito blanco. En realidad uno hubiera querido que esa persiana no se abriera nunca, que el mundo y todos sus sufrimientos aguardaran allí fuera. Uno hubiera querido esconderse y permanecer entre esos muros impregnándose de todo lo que le falta. El egoísmo busca refugio y distancia con respecto a esa ciudad inmensamente pobre. Semeja sólo una persiana, pero en realidad es un abismo...

Retrasamos todo lo que podemos el abismo. Nos recogemos unos momentos en la tumba de Madre Teresa. Junto a ese mármol liso, sencillo, austero, pedimos por esas mujeres, para que Dios las llene de fuerza, y si aún les cabe, de más amor, para proseguir su valiente y extraordinaria misión. ¡Que quienes todo lo dan, sigan siendo inundadas de fe y de coraje, que pueden seguir siendo exponente de compasión infinita!

Merecía la pena todo el precio de sinsabores y ruidos para llegar hasta poner la frente en ese mármol frío. Un excepcional amor, que después revestiría humilde shari blanco, tomó cuerpo hace cien años. ¡Que podamos aprender la lección de caminar nosotros también sobre la tierra sufriente, con los pies descalzos, con sus plantas negras, si es preciso!

Vino hace 100 años al mundo quien inspiró tanto y tan comprometido silencio, quien hizo arremangarse a tantas mujeres (también hombres) de todo el mundo para tan suprema labor, quien inició esos cantos en medio del más atronador ruido, quien creó la orden y mojó las primeras frentes, quien cargó sobre sus hombros los primeros desvalidos…

Hay ejemplos excelsos que es preciso aventar. No he visto galones comparables a las tres rayas azules sobre el blanco, al crucifijo en el hombro que ellas llevan, con ejemplarizante humildad. Poco nos importa el itinerario de la Madre Teresa a los altares de brillante oro, tiene ya encendidas todas las velas en altares de más adentro. Poco nos interesan las polémicas sobre su ideología “conservadora” en ciertos aspectos, la caricia no tiene color, ni ideología y ellas las prodigan a cada enfermo, necesitado y desvalido.

Las hermanas sugieren no escribir sobre ellas, no dar propaganda a su labor abnegada, pero es que ahora hace cien años que tanto amor tomó carne. ¿Para qué la palabra, sino para dar a conocer heroísmos diarios, sino para revelar esta apasionante historia que dio comienzo hace ahora cien agostos? ¿Cuándo, si no es ahora? En el ocaso del verano será preciso interrogarse por la esencia de esa primavera que nunca marchita, de ese servicio que nunca se rinde, de esa fe que jamás desfallece. No podía ser de otra manera. A los cien años de su primer aliento en Skopje (Macedonia), siquiera una fugaz mención de la santa de Calcuta que nunca muere, cien años de ternura y una breve loa a tan colosal ejemplo.
Koldo Aldai

miércoles, 16 de marzo de 2011

JAPÓN

JAPÓN EN EL CORAZÓN

En un despliegue inusual, desde Portal Dorado (www.portaldorado.com) están tratando de difundir la información referente a las iniciativas solidarias con Japón, particularmente dando cobertura a las meditaciones, oraciones y visualizaciones colectivas. Es el momento para reafirmar y llevar a la práctica el ideal de fraternidad humana, de manifestarnos como una sola y diversa humanidad en estos momentos de grandes pruebas. !Fuerza y paz para las hermanas y hermanos de Japón!
Que el Señor Bendiga y se apiade del Japón.

martes, 15 de marzo de 2011

El Dios de Jesús debería ser el nuestro...

El Dios de Jesús es el Padre, del que Jesús habla constantemente. Es el Padre bueno. Y es bueno con todos. El Padre que manda su sol sobre justos y pecadores; y la lluvia sobre buenos y malos. El Padre que acoge al hijo perdido, sin reprocharle nada, sin pedirle explicaciones, ni exigirle cuentas. El Padre que quiere tanto a su hijo extraviado, que, cuando vuelve a la casa, muerto de hambre, el Padre le pone lo mejor que tiene y le organiza una fiesta por todo lo alto. Pero, sobre todo, es el Padre que se nos da a conocer y se nos revela en Jesús. De forma que, cuando el apóstol Felipe le dice a Jesús "enséñanos al Padre", Jesús le contesta: "Felipe, ¿todavía no me conoces?". Y añade el mismo Jesús: "Felipe, el que me ve a mí, está viendo al Padre" (Jn 14, 8-10).

Ver a aquel hombre, Jesús, que acababa de cenar con los demás y como los demás, en aquel hombre bueno se veía a Dios, se conocía a Dios. En el hombre Jesús, se revelaba Dios. Es decir, en Jesús conocemos a Dios. Por eso, es una tesis fundamental de la teología del Nuevo Testamento que Jesús es el Revelador de Dios y la Revelación de Dios.

Creo que es bueno seguir ese camino: conocer a Dios a través de Jesús. Y, por lo tanto, nada que se aparte de la imagen que de Dios da Jesús puede ser revelación para los hombres. Y así vamos comparando la imagen que nos hemos hecho del Dios del AT con la que nos ofrece Jesús. Y es de vital importancia para los que nos llamamos cristianos usar ese filtro. ¿Hubiera hecho Jesús esta cosa, o tal otra, si hubiera vivido en los tiempos del diluvio, o en los de Sodoma y Gomorra? ¿Hubiera Jesús matado a Uza por tocar el arca de la alianza para que no cayese al suelo? O, incluso, este filtro vale también para algunos relatos del NT: ¿Hubiera Jesús matado a Ananías y Safira por engañar a la iglesia cristiana primitiva? Hay que aprender a conocer a Dios leyendo los evangelios antes que ninguna otra cosa. Una vez comprendido esto, podemos acudir al AT con la fortaleza que da saber cómo actuaría Jesús en cada caso, y aplicar ese filtro a nuestro Padre Dios.
Algunos buenos cristianos (o al menos así los considero yo) parecen querer hacer, sin embargo, el camino contrario: conocer a Jesús a través de Dios. Es decir, se han hecho una imagen de Dios a través del AT y la emplean para intentar entender a Jesús. Y, así, con todas las deformaciones antropomórficas derivadas de una lectura “a pelo” del AT, se imaginan a Jesús leyendo de forma sobrenatural el pensamiento de la gente, o incapaz por naturaleza de ceder a una tentación, o ajeno a lo que significa para nosotros levantarse un día con el pie izquierdo.

Cuando piensan así mis amigos cristianos, se me antoja que lo que les ocurre es que leen a Jesús desde la luz del AT, y no el AT desde la luz de Jesús. Sin embargo, ser cristiano es ser de Cristo, tenerlo como luz y guía de nuestras vidas y de nuestros pensamientos. También de nuestra forma de entender la religión y a Dios. Y, para mí, sólo hay una solución a todo esto: cuando queremos leer la Biblia, hay que hacerlo desde atrás hacia delante, y no desde delante hacia atrás. Conocer primero a Jesús, cómo se comportaba con los que le rodeaban, con los ricos, con los sacerdotes, con los religiosos fariseos, y también con los pobres, con los pecadores, con las paganas prostitutas. Una vez realizado este ejercicio, entonces podremos comprender mejor el AT, y de dónde provienen realmente tantos excesos de violencia divina. Y también de dónde surge el Dios de los ejércitos, el Yahvé Sebaot, que vence y destroza a sus enemigos....

Conocemos a Dios desde Jesús. Es decir, en la humanidad, en la bondad, en la cercanía y en la entrañable generosidad de Jesús, ahí es donde conocemos a Dios y en quien conocemos a Dios.
El Dios de Jesús se revela a los discípulos en la pesca del lago: es lo que sintió Pedro y le hizo postrarse ante Jesús (Lc 5, 1-11). Pero el Dios que Pedro percibió en Jesús, no es un Dios que se localiza en "lo sagrado" del monte santo o del templo consagrado. El Dios de Jesús se revela en "lo profano" del trabajo y la convivencia, que jamás produce miedo, sino que siempre ofrece acogida, salud, pan, respeto, tolerancia, cercanía, sobre todo cercanía a los más despreciados y desgraciados.

No podemos olvidar a Felipe: preguntó por Dios (el Padre), y Jesús le dijo: "Felipe, ¿tanto tiempo viviendo conmigo y todavía no me conoces?" Felipe preguntaba por Dios. Y Jesús se presentó como Dios. En Jesús, se veía y se palpaba a Dios.

Según es el Dios en el que cada uno cree, así es la fe que cada cual tiene. Para muchos, la fe nos relaciona con el "otro mundo". La fe que presenta Jesús, sin embargo, nos mete de lleno en "este mundo". Se dirá que lo uno es compatible con lo otro. Es más, que lo uno es complementario de lo otro. Y es verdad. Pero no es lo mismo subirse al cielo y, desde la otra vida, mirar a la tierra y organizar esta vida, que meterse de lleno, encarnarse, en el espesor y hasta en la dureza de esta vida y de esta tierra. Y desde aquí, a fuerza de generosidad y perseverancia, hacer soportable este mundo, con la esperanza de que (si todo esto es cierto y desde nuestras dudas y oscuridades) Dios nos concederá la plenitud de vida que anhelamos.

Me parece "peligroso" pretender organizar "esta" vida desde la "otra" vida. Yo prefiero esperar en la "otra" viviendo con honradez (en cuanto eso me es posible) en "ésta". Porque ya estoy cansado y escandalizado de quienes se ven a sí mismos como portavoces de los designios divinos. Y así, desde las verdades y decisiones absolutas de la otra vida, no dudan en complicarle esta vida a mucha gente.
Insisto: según es el Dios en el que uno cree, así es la fe que tiene. Y así es también la vida que vive.
Juan Ramón Junqueras. Iglesia Adventista.

domingo, 13 de marzo de 2011

Oración breve

Cristo Jesús, nos llamas una y otra vez para ir de la inquietud a la confianza. Escuchamos tu voz que nos dice: "No temáis, estoy aquí." Pasaste por la violencia y por la muerte, y ahora, resucitado de entre los muertos, nos das tu paz para que se propague por el mundo.

Propuesta por la Comunidad de Taizé

sábado, 12 de marzo de 2011

Rezando voy, orar con la red

Una amiga nos ha remitido esta información:

Rezar requiere espacio, tiempo, escucha. A menudo, en lo cotidiano, no abunda ninguno de esos tres ingredientes. Y, sin embargo, aprender a buscar a Dios en medio del día a día es urgente… Rezandovoy hereda la idea de los jesuitas ingleses en www.prayasyougo.org. Ofrecer cada día, de lunes a viernes, una oración en audio, de poco más de diez minutos, para que la puedas descargar y llevar contigo, en tu reproductor de mp3, Ipod, o laescuches desde el mismo ordenador…

A veces parece que para rezar hacen falta unos requisitos exigentes.Parece que necesitamos estar tranquilos, tener un largo rato para dedicar a hacer silencio y a serenar el ánimo. Parece conveniente buscar un espacio vacío, de quietud, y si además hay algún icono, vela, símbolo que nos ayude a disponernos, solo entonces podemos comenzar… Sin embargo, la realidad, en muchas ocasiones, nos demuestra que no es posible reunir todo eso. Vivimos deprisa, nos movemos de un lado a otro, en contextos poblados por imágenes, ruido, idas y venidas… ¿Es posible intentar rezar ahí? Creemos que sí, porque a Dios se le puede buscar entre los pucheros, decía Santa Teresa, y entre los mil quehaceres de un mundo veloz, decimos nosotros hoy. Por eso, rezandovoy sepuede utilizar en mil circunstancias: al caminar hacia la facultad o hacia el trabajo, en ese rato diario que uno tiene que pasar en el coche o el autobús, mientras cocinas, mientras haces un parón en mitad de la mañana o de la tarde, a primera hora del día o al finalizar la jornada.

Un rato de oración que incluye textos de la Escritura, música, cantos,silencio y preguntas para la reflexión. Para ir dejando, día a día, que el Evangelio inspire la propia vida. Detrás de esta iniciativa está la Compañía de Jesús en España, y un gran equipo de personas, hombres y mujeres de diversas edades, orígenes, lugares y sensibilidades… Gente que prepara los textos, gente que los graba, autores y discográficas que ceden los derechos para el uso de su música, la oficinapastoralsj (www.pastoralsj.es), que está llevando a cabo el proyecto…

A partir del 9 de marzo de 2011 (miércoles de ceniza) el proyecto estará lanzado. Gracias por uniros a esta iniciativa. Gracias por darlo a conocer, entre vuestras gentes, instituciones, en vuestros boletines, revistas, páginas web… Y gracias por compartir la fe, buscando juntos hacer del evangelio la lógica queilumine este mundo. Que de eso se trata.

jueves, 10 de marzo de 2011

¿Deus vult?

El terror se abate en Paquistán sobre quien piensa, siente o respira diferente. El ministro para las minorías, el cristiano Shahbaz Bhatti, detractor de la polémica ley contra la blasfemia, ha sido asesinado a tiros en Islamabad. Bhatti era el único miembro cristiano del Gobierno paquistaní. En enero, otro dirigente contrario a la ley, el gobernador de la región de Punjad, también fue asesinado. Los políticos y activistas pro derechos humanos que quieren cambiar la injusta y arbitraria legislación son eliminados por los extremistas islámicos.

Esta última “hazaña” de los talibanes paquistaníes, supone para el país un grave retroceso en el empeño por la tolerancia, el pluralismo y el respeto de los derechos humanos. Allende sus fronteras, nos invita a abordar la delicada cuestión de la actitud a adoptar ante el radicalismo violento islamista en los diferentes ámbitos de la política, la sociedad, la fe…

A nivel político, pocas dudas abrigaremos sobre la necesidad de implementar todas las medidas que procuren la seguridad de quienes más arriesgan por el progreso de las libertades. A nivel social se tratará de deslegitimar el uso de la violencia, de ensayar ganar para el desarme tan duros corazones…, ¿pero en el territorio de la fe, de la apuesta por el puente, por el encuentro humano? La enorme convulsión que implica estos actos salvajes, pone a prueba la fe en el diálogo interreligioso, en el encuentro intercivilizacional. El interrogante se va imponiendo a fuerza de los brutales desatinos en geografías más o menos lejanas, pero no por ello ajenas: ¿cómo reaccionar ante la eliminación de quien ora de otro modo, ante el atropello del credo exclusivo, ante la sinrazón que acaba con los mandatarios que tratan de promover un mínimo de mutuo y elemental respeto?, ¿cómo reaccionar ante la barbarie que ametralla iglesias colmadas de fieles…?

La gran pantalla ha contribuido también a acercarnos a esta necesaria reflexión. El intenso debate en 1996 de los monjes trapenses franceses de Tibhirine ante la presión de los guerrilleros fundamentalistas del GIA argelino es también nuestro debate. Sus consideraciones y proceso han sido exitosamente plasmados en la película “De dioses y hombres”. El cine adquiere en este caso la grandeza de abocarnos, con alarde de realismo, hacia cuestiones de envergadura. Nos invita a la mesa de crucial meditación, de tremenda disyuntiva de los monjes en su amenazado monasterio. ¿Cuál es la respuesta del diálogo, del encuentro, del abrazo interreligioso ante la atroz negación de la vida por parte de quienes pretenden detentar la posesión del Dios único?

Siempre hay una vida destinada a vivir en la frontera, en el límite, en el extremo de un desierto tan arrebatador y peligroso al mismo tiempo. La frontera, allí donde el “kalashnikov” se pasea sin seguro persiguiendo al diferente, también ha de ser habitada. Siempre habrá valientes sin acero defensor, ni chaleco antibalas. Por mucha protección que se procure, siempre hay una vida que se manifestará vulnerable ante la barbarie. Siempre habrá hombres y mujeres de ancha fe, consecuentes, comprometidos, en el borde del peligro.

Allí donde la seguridad externa no existe, el remanso sólo será dentro. La compasión, su inherente vocación de eternidad también reconfortarán. Hay que proteger la vida, pero allí donde aun con todo ésta peligra, la sola presencia serena adquiere una fuerza poderosa. Después vendrán los informadores, los escritores, los cineastas…, para dar cuenta de un testimonio tremendo, de un martirio heroico. No hay otro camino que el de esa compasión generosa, sabia, consciente. La respuesta agresiva de Bush al atentado del 11 S sólo contribuyó a multiplicar el horror.

Los límites en la apuesta por el encuentro de los credos es objeto de reflexión plenamente actual. En la frontera donde se acaba el amor, donde arranca el odio más feroz, más amor… La opción del encuentro, del diálogo no es sin embargo la de la candidez, ni la del martirio gratuito. El camino del amor puede y debe ser también inteligente. Abordamos de cualquier forma un tema demasiado amplio con el consiguiente riesgo de recetas equivocadas. Evitar la exposición al peligro ante la barbarie, ni siquiera puede ser una propuesta general. Me atrevería a decir que la revolución de las conciencias a favor del amor y la compasión de los monjes-dioses de Argelia gracias a esa bella y acertada película, ha “amortizado” sobradamente, perdón por la burda expresión, su sacrificio. El cine de Xavier Beauvois y su eficaz promoción, han colocado a los siete hermanos trapenses en el corazón de muchos espectadores. ¿Quién dudará a estas alturas de su victoria sobre la muerte y sus vasallos de tan fácil gatillo? A veces vale más un testimonio sufrido que una huída a tiempo.

Los caminos de Dios son inescrutables. No sabemos lo que ha de durar el padecimiento de esta práctica talibán de tierra quemada, esta resistencia no-violenta de las comunidades cristianas ante los ataques en oriente de los extremistas islámicos. Apenas sabemos algo en medio de este cruce intercivilizacional, en medio de esta encrucijada tan definitiva que concita a las fuerzas de la esperanza y de la brutalidad. Sólo sabemos que no hay batalla a emprender, que la confrontación con el fundamentalismo islámico no es la salida, que, si se dan condiciones, el ensayo de acercamiento siempre será opción preferencial.

Hemos fabricado los dioses a nuestra conveniencia. El grito de “Deus vult” justificando las cruzadas, sacudía Europa hace casi mil años. ¿Será que nuestro Dios ha madurado, será que ha echado más prudente barba blanca, que ha triunfado por fin su manifestación de infinito amor? Mil años más tarde sólo sabemos que Dios no lo quiere, que no nos llama a la batalla, sino al abrazo con el otrora hereje, ahora hermano. Sólo estamos convencidos de que no desea más tañido de espadas, más choque entre credos y civilizaciones. Sólo sabemos que un día la sangre ya no llamaría más a la sangre, que llegaría la hora de grandes y generosos retos para las fuerzas que apuestan por la fraternidad universal.

Siempre conviene interrogarnos por la voluntad superior, máxime ante esta suerte de imponentes desafíos. Nuestra vocación de eternidad es sobre todo medida en la frontera. El Cielo, la Fuente siempre nos sugiere el camino de más donación y entrega, la opción del mayor bien ajeno, independientemente de las consecuencias personales. Cómo se concreta esa opción en cada circunstancia, será sin duda alguna lo más difícil primero de dilucidar, después de asumir. ¡Fuerza y fe a quienes habitan las más expuestas y atrevidas fronteras!

Koldo Aldai

martes, 8 de marzo de 2011

Elegir Amar

Pues el mensaje que oísteis al principio es que os améis unos a otros. No como Caín, que procedía del Maligno y asesinó a su hermano. Y, ¿por qué lo asesinó? Porque sus acciones eran malas y las de su hermano buenas. No os extrañéis, hermanos, si el mundo os odia. A nosotros nos consta que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a los hermanos. Quien no ama permanece en la muerte. Quien odia a su hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida conserva dentro vida eterna. Hemos conocido lo que es el amor en aquel que dio la vida por nosotros. Así, pues, también nosotros debemos dar la vida por los hermanos. Si uno posee bienes del mundo y ve a su hermano necesitado y le cierra las entrañas y no se compadece de él, ¿cómo puede conservar el amor de Dios? Hijitos, no amemos de palabra y con la boca, sino con obras y de verdad. (1 Juan 3, 11-18).

No hay ningún pasaje de la primera carta de San Juan en que la palabra “hermano” aparezca con tanta frecuencia como en estos pocos versículos: en plural o singular, encontramos el término siete veces. Y, sorprendentemente, en la historia de Caín y Abel a la cual el pasaje se refiere (Génesis 4, 1-16), la misma palabra aparece también siete veces. Quizás se trate de una mera coincidencia, pero, en cualquier caso, dirige inmediatamente nuestra atención hacia una dirección determinada: cuando los hermanos y hermanas conviven, el amor no aparece de por sí. Las rivalidades y los conflictos pueden surgir. ¿Cómo comportarnos entonces?

“No como Caín”, reza el pasaje (v. 12), sino como “Aquel” (v. 16). Y “aquel” es, obviamente, Jesús. Es como si el autor lo señalara con el dedo.

Caín se sentía amenazado por su hermano, porque, aparentemente éste era mejor aceptado. Con tal de no sentir esta amenaza, necesitaba eliminar a Abel, excluirlo de su horizonte. Mientras que “aquel”, Jesús, ¿qué hizo? Su vida terrena, fugaz y frágil (su “alma”, tal y como dice el texto en el versículo 16), fue capaz de entregarla por sus hermanos y hermanas, de darla por los demás. Mientras el primero vivió en un mundo de muerte, donde no sólo todo acaba sucumbiendo a la muerte, sino donde también se inflige muerte a aquellos que nos amenazan, el segundo, “aquel”, nos remite a una situación totalmente opuesta: gracias a él permanecemos en la vida (v. 14) y esa vida es eterna (v. 15). Así, es posible abrirnos a los demás (v. 17) sin sentirnos amenazados y entregarlo todo por ellos, incluida la propia vida (v. 16)

Para el autor de la carta, el amor fraterno reside en el corazón de esta oposición entre la vida y la muerte. Amar significa hacer una opción. Se trata de “elegir amar”, como decía el hermano Roger. Aunque, según algunos escritos judíos, deberíamos compadecer a Caín, dado que él está en todos nosotros, debemos elegir no ser como él. Escoger, pues, la vida dada en Cristo en lugar del universo de muerte que nos rodea naturalmente.

Amar significa vivir y hacer vivir. Vivir la única vida verdadera, ésa que es eterna. Recibirla una y otra vez, a pesar de no ser dignos de ello, y comunicarla a otros tan pobres como nosotros. Es posible que esta carta se opusiera a las ideas de algunos cristianos que, buscando ideas elevadas y espiritualizadas, se sentían por encima de los creyentes ordinarios y despreciaban gestos como la apertura del corazón o el compartir las posesiones (v. 17).

El amor siempre traza un movimiento descendente. Nunca queda satisfecho con palabras, ideas o sentimientos. Se deja tocar por la miseria concreta que encuentra a su alrededor y que verdaderamente le molesta. Busca maneras de enfrentarla, se da sin descanso y nunca se achica ante la tarea más humilde.
Sin embargo, San Juan une esta necesidad de probar el amor con actos a una llamada urgente a amar “en verdad” (v.18). Con esto no se refiere a que el amor deba ser sincero y pasar la prueba de la verdad. La palabra “verdad” se refiere a lo que Dios ha mostrado de sí mismo, al modo en que Jesús revela lo que es el amor (v. 16) Aunque todos tengamos algunas nociones sobre el amor y aspiremos a él, no sabemos lo que es amar. Lo que llamamos amor no siempre lo es. Para descubrir todo lo que contiene esta palabra, tenemos que mirar cuidadosamente el ejemplo de Jesús, que nunca se puso a sí mismo por delante de sus hermanos y que, además, no dudó en entregar su vida. La verdad de nuestro amor no se juzga según parámetros puramente humanos o criterios psicológicos. Está en aquello que Jesús nos ha permitido ver y entender.
Podríamos resumir este pasaje diciendo que el amor significa elegir la vida y la verdad. Aunque estas palabras quizás no tengan ya el sentido pleno y profundo que poseían para Juan, dejémonos atraer por ellas dándoles toda la frescura y amplitud reveladas en Jesús.
  • Si el amor es un mandamiento para los cristianos, ¿cómo imbuirnos cada vez más de la certeza de que no hay nada más hermoso que amar, dado que el amor conquista la muerte?
  • ¿Cómo enraizar cada vez más nuestro amor hacia los demás en la vida verdadera? ¿Cómo orientarlo según la verdad del Evangelio?
Comunidad de Taizé

sábado, 5 de marzo de 2011

D. Julián Ruiz Martorell

"UT VITAM HABEANT"
(“Para que tengan vida”).


Ante la Ordenación en la mañana de hoy como Obispo de Jaca y de Huesca de la iglesia católica romana de D, Julián Ruiz, elevamos nuestra oración a Dios Padre, por él y por las iglesias de Jaca y de Huesca que peregrinan con un nuevo pastor:

Señor escucha nuestra oración de alabanza, porque eres grande, eres todopoderoso, eres misericordioso, tu Señor creador de todo, de cielo y de la tierra, a ti que todas las criaturas te alaben.

Señor escucha nuestra oración de gratitud, tu que nos han confiado un nuevo pastor para estas iglesias particulares en Jaca y en Huesca.

Señor escucha nuestra oración de petición, tu que oyes en lo más intimo de nuestros corazones te pedimos por Julian, obispo, para que sea fiel al evangelio, cercano a tí Señor, que esté enamorado de ti, para que así nos enseñe a quererte cada día más, que sea un hombre de fe, de oración, de unidad. Que sean la sencillez y la caridad virtudes del nuevo obispo. Que sea nuestro pastor, próximo y cercano.

Como Equipo Ecuménico escúchanos Señor y confiere a tu hijo, Julián la gracia para que todos los cristianos que vivimos en estas tierras de Jaca y Huesca convivamos juntos en la fe de Cristo, que sepamos ver valores sinceros de hermandad en todo lo que nos es común.

Te lo pedimos a ti Padre creador de todas las cosas, a ti Jesucristo Señor y hermano de todos los hombres, a ti Espíritu Santo que nos fortaleces cada día en nuestra vida de fe.

Así sea. Amen

jueves, 3 de marzo de 2011

Un solo Señor

Un sólo Señor, una sola fe, un solo bautismo

Anglicanos y católicos reconocen mutuamente la validez de su Bautismo

"Que todos sean uno, para que el mundo crea". Un hecho histórico, un paso más en el tan ansiado camino hacia la unidad de los cristianos. Y, sin embargo, poco publicitado, y hasta silenciado, por los medios oficiales. El obispo de la Iglesia Española Reformada Episcopal, Carlos López; y los obispos católicos de Almería (y responsable de Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal, Adolfo González Montes; y el obispo de Vic, Romá Casanova, suscribieron esta tarde en la catedral anglicana de Madrid la "Declaración de Reconocimiento Recíproco del Bautismo" entre católicos y anglicanos de nuestro país.

"Confesamos un solo Bautismo para el perdón de los pecados", se titulaba el Te Deum de acción de gracias que precedió a la firma de la declaración. Una docena de clérigos y ministros, a cada lado del altar, arropaban al obispo anglicano -que presidía en el sillón episcopal, flanqueado por los obispos católicos-. Entre ellos, una mujer. Un símbolo más de un momento histórico.

En un momento en que las tensiones entre anglicanos y católicos parecen acrecentarse tras el Motu Proprio de Benedicto XVI que abría la puerta para que los fieles anglicanos "retornaran" a Roma, el gesto que se ha producido dice mucho de las posibilidades de alcanzar una unidad en lo esencial.
"El bautismo cristiano se realiza por el agua y por el Espíritu Santo", afirma el texto, que supone un reconocimiento recíproco de la validez del bautismo en una u otra confesión, así como "el deseo de que todos los bautizados en Cristo vivan como cristianos".

Toda una declaración de intenciones, que Carlos López refrendó calificando la firma de "momento emocionante y trascendental", que culmina un proceso que arrancó hace 25 años "Recogemos el fruto del trabajo de muchos".
El responsable de los anglicanos españoles abrió la puerta al resto de confesiones evangélicas para que pudieran asumir un reconocimiento similar.

Por su parte, Adolfo González Montes mostró su "profunda alegría" por este "acontecimiento sin duda alguna histórico". También recordó otros acuerdos entre ambas iglesias, como la de acoger a los fieles anglicanos que no dispusieran de un lugar donde llevar a cabo sus celebraciones litúrgicas.

En su último acto como presidente de la Comisión de Relaciones Interconfesionales (ya lleva dos trienios), el obispo de Almería animó a "recomponer la unidad perdida de la Iglesia", para que aparezca "con esa fuerza de convicción que supone ser sacramento de la unidad del género humano".

González Montes agradeció el camino para el encuentro marcado por el Concilio Vaticano II, y reconoció que tanto la Iglesia católica como la IERE "son parte de la historia de España".

"En el reconocimiento recíproco del Bautismo nos estamos reconociendo como cristianos, como insertos en la Iglesia, medio por el cual nos insertamos en Cristo, y abiertos en una tensión permanente logremos celebrar, de verdad, juntos la única Eucaristía, en la que participemos en las mismas condiciones unos y otros", deseó el obispo católico. "Esa meta, desde luego todavía lejana, pero a la que no podemos renunciar", proclamó.

Tras la oración final del Te Deum, que recitó la reverenda diáconisa Natalia Flores, resonó una gran ovación en la bella catedral anglicana de la calle Beneficencia de Madrid.

El documento lleva el título "Confesamos un solo Bautismo para el perdón de los pecados" y consta de cuatro apartados divididos en diez puntos: I. Preámbulo, II. Significado del Bautismo, III. Administración del Bautismo, IV. Sobre la validez del Bautismo y Declaración.A través de los diferentes apartados se va definiendo el Bautismo, su fundamento bíblico y el desarrollo en la tradición cristiana, se explica la forma valida de administrarlo en ambas iglesias y se concluye con la declaración de reconocimiento de un mismo y único bautismo válidamente administrado y recibido en las dos iglesias.

martes, 1 de marzo de 2011

Invitación a la oración

H U E S C A

Mes de marzo

Oración estilo Taizé :
domingo 6 marzo a las 19 h.
parroquia Mª Auxiliadora de Huesca (salesianos)

Oración desde la música, con la Coral Divertimento :
jueves 31 marzo a las 20’30 h.
parroquia Mª Auxiliadora de Huesca (salesianos)

Oramos desde la escucha, desde el silencio, desde el canto, desde la palabra, desde lo profundo del corazón : ésta es nuestra forma de orar.

Coral Divertimento